En la capital potosina se aplican hasta 150 infracciones diarias a conductores que se estacionan en lugares prohibidos, obstruyen rampas para personas con discapacidad o dejan sus vehículos en doble y hasta triple fila, informó José Adolfo Ortiz, director de la Policía Vial.
De acuerdo con el funcionario, estas infracciones son de las más comunes en la ciudad y ocurren en zonas de alta afluencia como el Centro Histórico, donde además del tránsito cotidiano, el regreso a clases incrementa el caos vial y la ocupación indebida de espacios.
“Los conductores se estacionan en esquinas, frente a cocheras, en zonas marcadas con amarillo, en doble fila o bloqueando rampas. Todo esto genera afectaciones no solo al flujo vehicular, sino también a personas con movilidad reducida”, explicó Ortiz.
Advirtió que muchas veces los automovilistas se justifican diciendo que solo se detendrán unos minutos, sin considerar que en ese lapso pueden impedir el paso de una persona en silla de ruedas o de madres con carriolas. “Esa falta de empatía tiene consecuencias reales en la seguridad y accesibilidad de otras personas”, señaló.
El titular de la Policía Vial también reconoció que, aunque la mayoría de los infractores acata la sanción, hay casos en los que reaccionan con agresividad, por lo que algunos han tenido que ser turnados al juez cívico.
Los operativos para sancionar este tipo de conductas se mantienen de forma constante en las cinco zonas en que se divide la ciudad: norte, sur, oriente, poniente y centro. Ortiz llamó a la ciudadanía a respetar los espacios públicos, sobre todo aquellos pensados para garantizar la movilidad de personas con discapacidad.


