La fiscal general del Estado, Manuela García Cázares, confirmó que el asesinato de Josué David Hernández, joven boxeador potosino de 20 años considerado una promesa del deporte, fue cometido presuntamente por un familiar cercano, ya identificado por la autoridad y actualmente prófugo.
El mundo del boxeo permanece consternado luego de que se diera a conocer que el atleta perdió la vida tras un ataque con arma blanca en la capital potosina. La fiscal explicó que la investigación avanzó con rapidez debido a los testimonios y evidencias recopiladas en el lugar de los hechos.
“Ya tenemos identificada a la persona. Sí, es un familiar cercano”, afirmó García Cázares, quien subrayó que el caso no está relacionado con pandillas ni con actividades delictivas organizadas.
“En riña siempre hemos tenido de todo: algunos asuntos vinculados a delincuencia organizada y otros a riña pandilleril, pero en este caso fue un tema completamente familiar”, puntualizó.
La titular de la Fiscalía informó que se busca a un solo agresor, quien habría huido tras la agresión.
“Estamos en busca de él. Es una sola persona. Al parecer todo surgió por problemas de índole familiar”, señaló.
La muerte de Josué David ha generado indignación entre entrenadores, compañeros de gimnasio y la comunidad deportiva, que lo reconocía por su disciplina y proyección en el pugilismo estatal.
García Cázares reiteró que la institución no permitirá impunidad en este caso.
“Estamos avanzando. El caso está muy claro y vamos a proceder conforme a derecho”, aseguró.
La investigación continúa abierta y se prevé que en las próximas horas la Fiscalía brinde mayores detalles conforme se fortalezcan los datos de prueba.


