La Dirección de Ecología Municipal de la capital recibe entre dos y tres denuncias semanales por taponamientos en la red de alcantarillado generados por el vertido irregular de aceites y grasas en coladeras, principalmente en comercios ubicados en la zona centro, informó Jaime Mendieta, titular del área.
El funcionario explicó que el problema persiste debido a que algunos establecimientos, sobre todo de preparación de alimentos, continúan desechando residuos de manera directa al drenaje, lo que genera acumulaciones que ocasionan daños a la infraestructura.
“Tenemos un problema con algún tipo de comercios que se encuentran en la vía pública que van a la coladera y lo realizan. Eso es una constante por semana, tendremos dos, tres denuncias que vamos y sí, efectivamente, vierten los residuos al alcantarillado de manera directa. El problema es que no sabemos qué cuándo se va a generando la acumulación de aceites, genera una placa muy similar a una roca; entonces, eso es lo que luego revienta los drenajes cuando vienen las lluvias. ”, advirtió.
Ante esta situación, dijo que desde Ecología Municipal mantienen supervisiones en mercados como República e Hidalgo, donde revisan las trampas de grasa que refirió son obligatorias para la operación de negocios que manejan alimentos, e indicó que, cuando estos sistemas dejan de funcionar o no existen, aumenta el riesgo de taponamientos.
En torno a la disposición final de estos residuos, subrayó que el Ayuntamiento ofrece alternativas para la disposición correcta del aceite, como centros de acopio en Casa Colorada y la Unidad Administrativa Municipal, además de que existen empresas certificadas para la recolección de aceites en grandes cantidades, mientras que los ciudadanos, pueden llevar sus residuos a los puntos municipales, donde son canalizados a una empresa petroquímica con la que se mantiene un convenio para su procesamiento adecuado.
En caso de incumplimiento, explicó que los negocios pueden ser sancionados e incluso clausurados en coordinación con el área de Comercio, asegurando que la prioridad no es solo la penalización, sino en materia de educación ambiental.
Con este tema, mencionó que la zona centro es la más afectada debido a la concentración de establecimientos dedicados a la venta de alimentos y a la antigüedad de su red de drenaje, por lo que reiteró el llamado tanto a comerciantes como a la ciudadanía a evitar verter aceites en coladeras, utilizar trampas de grasa cuyo costo informó, ronda los 1,500 pesos y acudir a los centros de recolección para garantizar una disposición final adecuada.


