Durante encuentro con la Comisión de Movilidad, Comunicaciones y Transportes, de Congreso del estado , integrantes del gremio de transportistas de carga liviana expusieron los principales problemas que enfrentan en su actividad diaria, así como las medidas que buscan para garantizar la continuidad de su trabajo.
Representantes del sector señalaron que uno de los mayores obstáculos es la exigencia de renovar sus unidades bajo un límite de antigüedad de 10 años, medida que —afirman— no corresponde a la naturaleza de su servicio, ya que no transportan pasajeros ni operan en rutas constantes como taxis o camiones de transporte público.
Los fleteros explicaron que su labor implica principalmente maniobras de carga y descarga, traslado de muebles y mercancías, y trabajos esporádicos, por lo que el desgaste de sus vehículos es menor. En ese sentido, consideran que la regulación actual los coloca en desventaja al tratarlos bajo los mismos criterios que el transporte de personas.
Otro de los problemas señalados es la competencia de transportistas que operan sin concesión o fuera de la normativa, lo que —aseguran— reduce sus oportunidades de trabajo y genera condiciones inequitativas en el mercado. Indicaron que mientras ellos cumplen con requisitos como trámites, controles y revisiones, otros prestan el servicio sin supervisión.
El gremio también advirtió que el aumento de requisitos en los últimos años ha provocado que varios concesionarios abandonen la actividad, ya sea por costos o por la complejidad de los procesos, lo que ha reducido el número de operadores formales.
“Lo que buscamos es que se nos deje regular como transporte de pasajeros , que se revise y amplíe el plazo de antigüedad permitido para sus unidades. También que se lleven a cabo estudios técnicos sobre el desgaste real de los vehículos de carga liviana”
Aunado a esto señalaron que es necesario que las autoridades regulen a quienes operan fuera de la ley para garantizar competencia justa y generar condiciones que les permitan mantener ingresos suficientes para modernizar sus unidades de manera gradual.
Los representantes señalaron que no se oponen a la renovación vehicular, pero insistieron en que esta debe implementarse con criterios acordes a su actividad y con plazos razonables.
Finalmente, indicaron que se mantienen a la espera de una respuesta de las autoridades y confiaron en que el diálogo permita encontrar soluciones que den certidumbre al sector.


