La Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP), a través de la Coordinación Académica Región Altiplano Oeste (CARAO), desarrolla un proyecto de investigación enfocado en el aprovechamiento de los desechos de la tuna con el propósito de recuperar compuestos bioactivos con potencial aplicación en las industrias alimentaria, cosmética y farmacéutica, además de generar nuevas oportunidades económicas para los productores de la región.
La doctora Janet María León Morales, profesora investigadora de la CARAO y responsable del proyecto, explicó que la investigación busca extraer y caracterizar compuestos antioxidantes presentes en los residuos del fruto, como son la cáscara y la semilla, los cuales actualmente son desechados. Señaló que, conforme avance la investigación, estos extractos podrían incorporarse en el desarrollo de nuevos productos.
«Si se hace una caracterización más fina de estos extractos o una purificación de los compuestos antioxidantes, eventualmente podrían formularse para distintas aplicaciones. Incluso algunos podrían incorporarse a medicamentos, aunque esa parte requiere una regulación más estricta, así como procesos de purificación y caracterización», explicó.
La doctora León Morales destacó que, además del impacto científico, el proyecto representa una oportunidad para fortalecer la economía del Altiplano potosino, donde la producción de tuna constituye una actividad importante. «Reducimos estos residuos, pero además podrían convertirse en una nueva fuente de ingresos para los productores», afirmó.
Añadió que esta estrategia ya ha demostrado resultados exitosos en otras cadenas agroindustriales, como la de los cítricos, donde los residuos se aprovechan para recuperar antioxidantes y otros compuestos de interés. «La idea es incorporar los compuestos bioactivos provenientes de estos desechos para darles valor agregado y que dejen de considerarse un residuo para convertirse en un nuevo producto que beneficie a los productores», comentó.
El proyecto también ha contribuido a la formación de recursos humanos especializados. Desde su inicio, en 2023, ha involucrado a estudiantes de Ingeniería Agroindustrial de la CARAO mediante tesis de licenciatura, y recientemente se incorporaron alumnos de maestría y doctorado gracias a la colaboración con el Colegio de Postgraduados.
«Los resultados que vamos obteniendo incentivan a nuestros egresados a continuar sus estudios de posgrado, lo cual es muy importante para la región del Altiplano», destacó la académica.
Finalmente, señaló que los avances obtenidos han abierto nuevas líneas de investigación, lo que permitirá ampliar el alcance del proyecto y continuar desarrollando alternativas para el aprovechamiento integral de los recursos agroindustriales. «La investigación siempre genera nuevas preguntas y cada resultado nos permite plantear nuevos proyectos y nuevas tesis, tanto de licenciatura como de posgrado», concluyó.


