La vivienda del programa Vivienda del Bienestar en la capital potosina tendría que orientarse principalmente hacia la delegación de La Pila, debido al alto costo de los terrenos en otras zonas del municipio, señaló el director del Instituto Municipal de Planeación (IMPLAN), Javier Ernesto Flores Navarro.
El programa contempla viviendas con un valor máximo de alrededor de 600 mil pesos, lo que consideró el director, limita las posibilidades de construirlas en zonas donde el precio del suelo es elevado y dijo que por ello, han planteado el aprovechar áreas con capacidad de crecimiento en La Pila, aunque reconoció que esto implicaría resolver primero retos de movilidad y generar empleos más cercanos.
“Mira, la vivienda del bienestar es muy complicada porque son casas de menos o de un tope de 600 mil pesos. Como ustedes saben, San Luis es una zona de terrenos muy caros, porque no nos hemos expandido y no queremos seguir así.”
Flores Navarro detalló que una de las alternativas es incrementar la densidad habitacional permitida en determinadas zonas de La Pila, con el objetivo de aprovechar mejor el territorio y evitar que las familias tengan que trasladarse largas distancias hasta sus centros de trabajo.
“La idea es en La Pila generar zonas con mayor capacidad de construcción. Ahorita tienen una densidad de H2, que es muy baja, subirlas a H4 para poder explotar esa zona y que queden cerca de su zona de trabajo y no tengan esos problemas de movilidad que implica vivir tan lejos de tu área laboral”, explicó el director del IMPLAN.
En ese sentido, el director del IMPLAN señaló que la separación de Villa de Pozos redujo en alrededor de 30 por ciento el área de reserva territorial con la que contaba la capital, aunque aclaró que la declaratoria de la Sierra de San Miguelito como área natural protegida no representa una pérdida de superficie destinada a vivienda popular, pues se trataba principalmente de una zona con potencial para desarrollos residenciales.
“Mira, el área natural protegida es grandísima, pero eso no sería para vivienda popular, más bien eran desarrollos residenciales y en Pozos sí se llevaron el 30% del el área de reserva.”
Pese a las condiciones, Flores Navarro sostuvo que el municipio todavía cuenta con superficie suficiente para atender sus necesidades de crecimiento urbano, particularmente mediante el aprovechamiento de espacios que actualmente permanecen sin desarrollar dentro de la mancha urbana.
“Nosotros en nuestras proyecciones con INEGI creemos que necesitamos 4 mil hectáreas más. Tenemos ya en entre huecos urbanos 8 mil hectáreas, o sea, tenemos suficiente área para desarrollarnos.”
Indicó que el crecimiento urbano deberá dirigirse de manera estratégica hacia el norte y La Pila, mediante la creación de nuevos centros y subcentros urbanos que permitan avanzar hacia un modelo de ciudad policéntrica.
Además Flores Navarro reconoció que llevar vivienda de bajo costo hacia zonas periféricas sin acompañarla de infraestructura de movilidad y fuentes de empleo cercanas podría reproducir los problemas de traslado que actualmente enfrentan habitantes de la zona metropolitana. Por ello, consideró necesario generar oportunidades laborales en los nuevos polos de desarrollo y fortalecer las alternativas de transporte público y movilidad no motorizada.


