El Ayuntamiento de la capital potosina ha iniciado estudios en la creación de su primera área de reserva declarada a nivel municipal, un espacio ubicado detrás de las instalaciones del Instituto Municipal de Planeación (IMPLAN) que actualmente se encuentra en observación y donde han identificado la presencia de especies como tlacuaches, cacomiztles y zorros, dijo el director del IMPLAN, Javier Ernesto Flores Navarro.
Explicó que el proyecto busca conservar una zona con amplia biodiversidad y convertirla en un referente para el desarrollo de espacios verdes que permitan la convivencia de la población con el entorno natural: “Ahí hemos encontrado tlacuaches, cacomiztles, zorros, entonces se va a hacer una declaratoria municipal de esa área protegida porque sí es muy bonito esa área donde se convive con la naturaleza, con mucha biodiversidad, pájaros, mariposas y entonces es la idea seguir creciendo este tipo de parques con diversidad variada”, señaló.
Flores Navarro comentó que la declaratoria podría concretarse en próximas sesiones de Cabildo, luego de que el área ya fue incorporada a un proceso de estudio por parte del IMPLAN y dijo que la intención es que la ciudad avance hacia un modelo en el que las áreas verdes no se concentren únicamente en los grandes parques, sino que existan espacios de menor escala próximos a las zonas habitacionales.
“Nosotros estamos bien en áreas verdes porque sí tenemos con los parques Tangamanga muchas áreas verdes. El problema es que están muy centralizados y volvemos, se tienen que mover”, explicó.
En este sentido, detalló que desde el IMPLAN trabajan en un diagnóstico distrito por distrito para identificar áreas de donación y otros terrenos que puedan convertirse en pequeños parques y espacios de convivencia: “Estamos viendo las áreas de donación que tenemos para meterlas a desarrollar”, indicó.
Consideró que incluso áreas verdes de dimensiones reducidas pueden contribuir a mejorar la convivencia y disminuir los desplazamientos de los habitantes hacia zonas recreativas más alejadas. Además, planteó que la planeación urbana debe incorporar la conservación de la biodiversidad como parte del crecimiento de la ciudad, al señalar que la población también forma parte del ecosistema.
“Antes éramos antropocéntricos, ahora tenemos que entender que somos parte de una biodiversidad y que la ciudad no nos pertenece nada más a los seres humanos”, sostuvo.


