Los Leal, una familia que no conoce límites; adaptaron una camioneta para disfrutar del continente con su hijo que padece discapacidad

Juan Manuel Leal, su esposa Blanca y su hijo Juan Manuel, quien es una persona sin discapacidad motriz, recorren el mundo a bordo de una camioneta que transformaron en su nuevo hogar.
Para Juan Manuel Leal, la jubilación no significó quedarse en casa, pues junto con su esposa Blanca Vargas y su hijo Juan Manuel de 30 años, quien es una persona con discapacidad motriz, decidió convertir una camioneta en algo más que un vehículo: en una casa sobre ruedas desde la que pudieran recorrer México y otros países sin dejar de vivir su día a día como familia.
Originarios de Chihuahua, los tres se encontraban de paso por San Luis Potosí, aunque una avería en una de las llantas de su camioneta los obligó a permanecer más tiempo del previsto en la capital.
Su destino, sin embargo, seguía claro: volver a la carretera para encontrarse con el resto de la caravana y continuar hacia la cascada de Tamul, en la Huasteca Potosina: “Venimos siete vehículos en caravana, nada más que yo estoy aquí en San Luis porque se me reventó la llanta y me mandaron aquí a la llanta y me tuve que regresar”, contó Juan Manuel, quien explicó que tuvo que regresar a la capital para conseguir una llanta después de que una de las que utilizaba su vehículo se reventara.
El contratiempo apenas representa una pausa dentro de un recorrido que tienen planeado continuar hasta marzo del próximo año, y ente su ruta contemplan distintos puntos de México, entre ellos Oaxaca y Chiapas, antes de continuar hacia Belice y Guatemala.
La vida de los Leal transcurre prácticamente por completo dentro de su camioneta, pues ahí duermen, cocinan, comen, descansan y realizan buena parte de sus actividades cotidianas. El vehículo lo han equipado poco a poco para poder habitarlo de la mejor manera, por lo que cuenta con paneles solares, refrigerador, congelador, televisión, microondas, ventilador y una cama, además de un espacio adaptado para las necesidades de su hijo.
La transformación comenzó precisamente pensando en él, Juan Manuel recordó que inicialmente la camioneta la adquirieron para facilitar los viajes familiares, pues las constantes paradas que requería su hijo hicieron necesario buscar una alternativa más cómoda.
Fue Blanca, su esposa quien comenzó a imaginar las modificaciones: primero un baño y después una cama y una cocina.
“Y ya se hizo toda la casa rodante”, relató entre risas, mientras explicó que ahora, los paneles solares permiten mantener funcionando parte del equipo eléctrico y la familia puede permanecer durante sus recorridos sin depender de hoteles o restaurantes.
Es así que su cuando necesitan comer, suelen recurrir a los antojitos que encuentran en el camino, pero para dormir regresan siempre a su hogar sobre ruedas.
“Todo en la camioneta, ni restaurante, ni hoteles, más que antojitos que hay en la carretera”, describió el señor respecto a sus recorridos.
La aventura se sostiene con las pensiones que ambos reciben tras jubilarse y cada mes disponen de una parte de esos recursos para continuar avanzando por la ruta que han trazado.
Y aunque es Juan Manuel quien conduce y asegura que manejar es una de las partes que más disfruta del viaje, reconoce que es su esposa quien suele decidir cuáles serán las siguientes paradas: “Pues mi esposa”, respondió cuando se le preguntó quién elige los lugares que visitan.
Hasta ahora, asegura, han recorrido distintos puntos de México y también han conocido parte de Centroamérica. Entre los lugares que ha visitado, dice que México sigue sorprendiéndolo por sus paisajes.
“México está más bonito que todo”, afirmó al comparar lo que ha encontrado durante sus recorridos.
La familia puede pasar hasta siete meses viajando y hasta ahora, Juan Manuel asegura que no han tenido problemas de inseguridad durante sus recorridos. Se quedan en distintos puntos de la ruta y continúan su camino al día siguiente.
Su viaje comenzó por una necesidad familiar, pero terminó convirtiéndose en una nueva forma de disfrutar el tiempo juntos. Después de años de trabajo, Juan Manuel y Blanca encontraron en la carretera una manera de aprovechar su jubilación, conocer nuevos lugares y, sobre todo, permanecer juntos.
Ahora, con la llanta reparada y la ruta nuevamente en marcha, los Leal se preparan para dejar San Luis Potosí y continuar hacia la Huasteca, donde la siguiente parada será Tamul; después vendrán más caminos, pueblos y paisajes. Y mientras la camioneta avance, para ellos seguirá siendo también su casa.

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