El alcalde acusó que los actos de rendición de cuentas se han desvirtuado y enfocó que mientras la administración estatal critica gestión en la capital, existen inconformidades en Soledad y Villa de Pozos, a este último adjudicó falta de gobernabilidad y fortaleza institucional.
El alcalde de San Luis Potosí, Enrique Galindo Ceballos, cuestionó al gobernador Ricardo Gallardo Cardona señalando que ha asumido, durante actos oficiales, un discurso que consideró más cercano al de un dirigente partidista que al de un mandatario estatal.
Las declaraciones surgieron luego del informe de gobierno del alcalde de Soledad, Juan Manuel Navarro Muñiz, al que acudió el gobernador Ricardo Gallardo Cardona donde perfiló al Partido Verde para ocupar la zona metropolitana tras las próximas elecciones.
Ante esta premisa, Galindo Ceballos consideró que el gobernador se ha extralimitado en este tipo de intervenciones, al enfatizar en que los informes municipales son actos constitucionales de rendición de cuentas y no espacios para expresiones partidistas.
“Me sigue preocupando que el gobernador, siendo el gobernador tuyo y mío, se exprese como si fuera el líder de un partido político”, declaró Galindo.
El alcalde reconoció que Gallardo Cardona es dirigente del Partido Verde, pero sostuvo que esa condición debería mantenerse diferenciada de su responsabilidad como gobernador cuando participa en eventos oficiales: “Ese es un evento oficial, es un evento formal, es un evento constitucional y bueno, pues yo no creo en su posicionamiento”, afirmó.
En contraste con el planteamiento del mandatario estatal sobre el rumbo político de la zona metropolitana, Galindo Ceballos aseguró que la capital mantiene fortaleza y dirigió parte de sus críticas hacia la situación que, desde su perspectiva, enfrenta Villa de Pozos, tras ser nombrado municipio bajo la actual administración estatal: “Yo creo que somos muy fuertes en la capital y han fallado en Pozos, han fallado en Pozos”, reafirmó.
El edil también cuestionó que se hable de abandono de espacios en otros municipios de la zona metropolitana, al tiempo de señalar que las propias administraciones y grupos políticos que han gobernado durante los últimos años deben asumir responsabilidad sobre las condiciones que actualmente enfrentan esos territorios.
Sobre Villa de Pozos, aseguró incluso que existe inconformidad entre la población y que los problemas no se limitan a la ejecución de obra pública: “Pobre de la gente de Pozos”, expresó, al señalar que el municipio requiere mayor fortaleza institucional, económica y presupuestal.
El alcalde consideró además, que los informes de gobierno han perdido parte de su carácter institucional al incorporar discursos partidistas, particularmente en un contexto en el que se aproxima el proceso electoral de 2027.
“Se han desvirtuado, porque si bien estamos en el año político y hay que expresarse, yo creo que hay que ser cuidadosos con la ley y con el acto, con el evento como tal, con el protocolo”, señaló.
Hizo énfasis en que los funcionarios pueden realizar expresiones políticas dentro de los límites legales, sin embargo, estableció una diferencia con los pronunciamientos que nombró partidistas durante actos constitucionales.
“Es un acto de rendición de cuentas con expresiones políticas, pero no con expresiones partidistas, esa es la diferencia”, puntualizó.
Respecto a las condiciones de Villa de Pozos, a su juicio externó que el problema radica en que se habría privilegiado la obra pública sobre la gobernabilidad, pese a que esta última dijo, debería ser un componente prioritario de cualquier administración.
“Han olvidado la gobernabilidad y la gobernabilidad es primero que la obra pública, primericísimo”, manifestó.
Finalmente, ante el escenario político rumbo a 2027, advirtió que la capital buscará mantener su presencia y fortaleza en la zona metropolitana, al señalar “a lo mejor un susto les damos”, refiriéndose a la competencia rumbo a la contienda electoral.


