El deterioro de la infraestructura sanitaria y el crecimiento urbano sin una planeación adecuada están entre los factores que explican la aparición de socavones en la zona metropolitana de San Luis Potosí, reconoció Arturo Jaimez Núñez, encargado de despacho de la Dirección General del Organismo Intermunicipal Metropolitano de Agua Potable, Alcantarillado, Saneamiento y Servicios Conexos (Interapas).
El funcionario señaló que este año se ha registrado una cantidad atípica de hundimientos, algunos relacionados con el colapso de tuberías antiguas que, después de décadas de desgaste, han perdido su estructura y requieren ser sustituidas para recuperar el funcionamiento del drenaje.
“En ese tiempo los drenajes eran de asbesto, de cemento. Por el pasar de los años se desintegraron. Entonces, lo que hay ahorita abajo de las calles es solamente un canal”, explicó.
La problemática se concentra en una infraestructura que, en algunos sectores, fue instalada hace más de un siglo y que enfrenta las consecuencias del envejecimiento de sus materiales. A ello se suma la expansión de la ciudad, particularmente hacia el norte, donde el crecimiento urbano de años anteriores no habría estado acompañado de una planeación suficiente para garantizar redes de drenaje adecuadas.
Jaimez Núñez indicó que Interapas ha optado por sustituir las tuberías dañadas por materiales más resistentes y duraderos. Sin embargo, reconoció que la magnitud de las afectaciones y el costo de las intervenciones impiden atender todos los puntos al mismo tiempo.
“Tenemos el diagnóstico de los socavones de todas las zonas y lo que estamos haciendo es priorizando su atención de acuerdo al impacto ambiental”, sostuvo.
El encargado de despacho detalló que el organismo ha ejecutado cinco paquetes de obras para la reconstrucción de redes sanitarias, con más de un centenar de intervenciones concluidas, y se prepara para comenzar el sexto paquete.
Las afectaciones, añadió, no se limitan a un solo sector de la ciudad, pues se han identificado problemas en las zonas norte y oriente, así como en otros puntos de la zona metropolitana.
El funcionario atribuyó parte de las complicaciones a la falta de infraestructura pluvial independiente del drenaje sanitario. Cuando llueve, explicó, el agua pluvial se mezcla con las aguas residuales y la capacidad de conducción de las tuberías puede resultar insuficiente, situación que favorece los desbordamientos.
A esta condición se suma la acumulación de residuos que obstruyen las redes y dificultan el flujo del agua. Por ello, llamó a la población a evitar arrojar basura, pañales y toallitas sanitarias al drenaje.
Interapas mantiene la atención de los hundimientos conforme a la disponibilidad presupuestal y la gravedad de cada caso, mientras persiste el reto de renovar una infraestructura cuya antigüedad y deterioro demandan inversiones millonarias.


