Durante el primer trimestre del año, en el sector han tenido bajas en las ganancias de entre el 10 y el 20 por ciento.
Este marzo, entre los informes de la PROFECO se reveló, respecto a estadísticas inflacionarias, que San Luis Potosí tiene la canasta básica más cara y la más barata, en un estudio de comparación con otras entidades.
Las estadísticas han afectado en gran medida a la industria restaurantera, así lo señaló Alejandro Espinosa Abaroa, presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y de Alimentos Condimentados (Canirac), en la entidad.
Espinosa Abaroa dijo que con la inestabilidad en el precio de insumos, los estaurantes han registrado pérdidas significativas durante el primer trimestre del año, en el sector han tenido bajas en las ganancias de entre el 10 y el 20 por ciento.
“Cada vez a los restauranteros nos deja menor margen, porque hoy todo está subiendo, el pollo era lo más barato y hoy no hay nada barato … desafortunadamente este primer trimestre del año ha sido malo para la industria, han tenido una baja de un 10 a un 20 por ciento; entonces, imagínate, si incrementamos los menús, pues bueno menos va la gente, ¿no?”, comentó el presidente de Canirac.
Dijo que ante este panorama, el sector ha tenido que reinventarse y ser meticulosos en la planeación de sus menús, para que la inflación tenga un menor impacto en las ganancias y no aumentar los precios al comensal, pues temen que estos dejen de acudir a sus negocios por alzas en los platillos.