Obtener una vivienda formal sigue siendo una tarea compleja para las personas migrantes que llegan a San Luis Potosí, principalmente por la dificultad para cumplir con los requisitos que exige el mercado inmobiliario, informó Olga Espitia Lanuza, presidenta local de la Asociación Mexicana de Profesionales Inmobiliarios (AMPI).
Espitia explicó que aunque no es imposible que un migrante pueda rentar o comprar una propiedad, los obstáculos son significativos. “Necesitan comprobar ingresos constantes y tener cierta permanencia, lo cual muchas veces no pueden demostrar”, indicó.
Entre los principales requisitos se encuentran la presentación de estados de cuenta, identificación oficial, comprobantes de ingresos y, en caso de arrendamiento, la figura de un fiador o una póliza jurídica, la cual también requiere documentación que a menudo no está al alcance de personas en situación de movilidad.
“En realidad es difícil incluso para rentar. No hemos visto muchos casos exitosos en el sector inmobiliario local”, comentó Espitia, quien también reconoció que no ha tenido un acercamiento directo con personas migrantes en búsqueda de vivienda, aunque sabe que algunos casos aislados han logrado avanzar.
Para Espitia, facilitar el acceso a vivienda para esta población exige una estrategia integral desde el gobierno federal, que considere la situación particular de quienes migran. “No es imposible, pero sí complicado por su condición de movilidad”, afirmó.
A pesar del panorama, señaló que el sector inmobiliario tiene disposición para colaborar si existen condiciones claras y apoyo institucional. “Una vez que están establecidos aquí, hay muchas oportunidades, pero necesitamos políticas públicas que lo hagan viable”, dijo.
Finalmente, hizo un llamado a definir lineamientos desde el ámbito nacional para que las personas migrantes puedan acceder a vivienda formal y construir un futuro más estable en México.


