El sistema de emergencias 911 enfrenta un problema que va más allá de simples bromas: el bloqueo intencional de líneas, que impide atender reportes reales, según admitió Jesús Juárez Hernández, titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana.
El funcionario detalló que, diariamente, el 911 recibe miles de llamadas, muchas de ellas sin utilidad, lo que reduce la capacidad de respuesta. “Llevamos estadísticas: casi el 30 por ciento de las llamadas resultan efectivas; el 60 o 70 por ciento son de diferentes índoles que no nos llevan a ningún camino”, explicó. Estas llamadas incluyen desde bromas hasta reportes que deliberadamente buscan saturar el sistema.
Juárez Hernández explicó que en algunos casos se trata de personas que dejan descolgado el teléfono, bloqueando la línea para que no entren otras llamadas. “Esto no es solo juego; hay intención dolosa, incluso podría ser de personas que buscan afectar la red de urgencias”, señaló. Subrayó la diferencia entre las bromas de niños o adolescentes y las acciones repetitivas de quienes buscan entorpecer el servicio.
Para contrarrestar el problema, la Secretaría prepara estrategias concretas: Identificación de números reiterativos, es decir ,aquellos que marcan de forma constante serán denunciados y se abrirán carpetas de investigación.
Y atender el Desvío de llamadas, en donde se implementará tecnología para que, si un centro de atención no puede recibir una llamada, esta se redirija a otro punto, evitando bloqueos totales del sistema.
Juárez Hernández advirtió que un teléfono que realiza 100 o 200 llamadas ya muestra intención de entorpecer la línea, mientras que los casos aislados son simplemente parte del análisis. La dependencia confirmó que estas medidas buscan proteger la operatividad del 911, asegurando que los ciudadanos puedan recibir atención oportuna en situaciones de emergencia.


