El presidente estatal de la Alianza Mexicana de Organizaciones de Transportistas A.C. (AMOTAC), Raúl Torres Mendoza, lanzó una alerta urgente por el incremento de los robos con extrema violencia en las carreteras de San Luis Potosí, donde en septiembre se registraron al menos 32 unidades de carga robadas tan solo en el perímetro de la Zona Industrial.
“Ya no se trata solo de asaltos, son ataques con extrema violencia. A nuestros operadores los encañonan, los bajan del camión y, en algunos casos, los golpean o los privan de la libertad por horas”, denunció Torres Mendoza, al señalar que la situación en las carreteras potosinas “ya es insostenible”.
De acuerdo con el dirigente, en lo que va del año se han robado más de 270 tractocamiones en distintas regiones del estado, de los cuales solo una mínima parte ha sido recuperada. “Cada unidad robada representa una pérdida millonaria, pero lo más grave es que ya hay vidas perdidas. Tenemos tres compañeros asesinados en asaltos carreteros”, agregó.
Los tramos más peligrosos se concentran en el corredor Matehuala–Huizache, el entronque de Guadalcázar y las colindancias con Guanajuato y Querétaro, donde bandas delictivas operan con impunidad, aprovechando la falta de patrullajes y la mala infraestructura carretera.
“La delincuencia ya conoce perfectamente las rutas y los horarios; actúan en segundos, con armas largas y total control de los puntos rojos. Lo hacen sin miedo porque no hay vigilancia real”, señaló Torres Mendoza.
El líder transportista advirtió que la violencia ha llegado a tal grado que incluso las aseguradoras han empezado a negar cobertura al transporte de carga, al considerarlo un sector de alto riesgo. “Nos quedamos completamente desprotegidos. Cuando nos roban una unidad, perdemos todo: el camión, la caja y la mercancía. Y nadie responde”, lamentó.
Otro fenómeno que agrava el panorama es la rapiña, que se ha vuelto común después de los asaltos o accidentes. “Ya no solo enfrentamos al crimen organizado, también hay personas que aprovechan para saquear los camiones. Es una cadena de impunidad”, denunció el presidente estatal de AMOTAC.
Torres Mendoza cuestionó la falta de coordinación entre las corporaciones de seguridad, en especial entre la Guardia Nacional y la Guardia Civil Estatal, División Caminos, por la escasa presencia en carreteras y la tardanza en atender los llamados de auxilio.
“Cada kilómetro recorrido en San Luis Potosí es una apuesta. Nuestros operadores están arriesgando la vida todos los días y el Estado sigue sin darnos una respuesta concreta”, advirtió.
AMOTAC exigió a los gobiernos federal y estatal operativos de vigilancia permanentes, presencia continua en los puntos rojos e inteligencia para desmantelar a las bandas que operan en la región.
“Necesitamos seguridad real, no promesas. El transporte de carga está en crisis y, si esto sigue así, pronto será imposible seguir circulando”, concluyó Torres Mendoza.


