Zermeño Guerra aseguró que la universidad está “acotada” en las sanciones que puede aplicar, por lo que dijo que el caso está tomándose conforme a protocolo, pasando a la FGE y defendió que su gestión no generó la crisis que enfrenta la institución.
El rector de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP), Alejandro Zermeño Guerra, reconoció que los protocolos universitarios para atender casos de acoso y violencia sexual “han sido lentos” y necesitan ser modificados para agilizar la actuación en la institución, tras el caso de violación de una alumna de la Facultad de Derecho que derivó en protestas desde el pasado lunes y un paro generalizado en distintas facultades, debido a la indignación que ha generado en la comunidad estudiantil.
“Entiendo que en este momento para los jóvenes estudiantes el protocolo ha sido muy lento, pero existe ese protocolo de atención. A lo mejor, por supuesto, hay una situación que mejorar y que hacer más ágil, pero indiscutiblemente el protocolo se está siguiendo y vamos a hacerlo, a modificar lo que sea necesario para que sea cada día más ágil.
Yo creo que esa es una de las peticiones principales que tienen y la otra es que pues nosotros hemos procurado no revictimizar la lamentable situación de esta joven, ellos piden también que no se revictimice y nosotros lo estamos haciendo porque hemos evitado dar opiniones que puedan considerarse de revictimización de esta persona”, argumentó el rector.
Zermeño justificó que la universidad está “acotada” en sus atribuciones, por lo que las sanciones solo pueden ser administrativas, como la expulsión de los alumnos involucrados. “Nosotros no podemos ejercer otro tipo de presiones. Hasta donde más llegamos es a sanciones administrativas. Lo demás le corresponde a la Fiscalía”, afirmó.
Respecto a la exigencia de destitución que han planteado algunos grupos de estudiantes durante las movilizaciones, el rector consideró que esa petición es “injusta” y defendió que está actuando conforme a sus atribuciones, así mismo refirió que es el Consejo Universitario a quien le corresponde esa decisión.
“Estoy tratando de resolver una situación que yo no generé y que ningún funcionario generó. Entonces, estamos tratando de resolverlo y bueno, te digo, la autoridad superior para mí es el Consejo Directivo Universitario y sí he recibido muchas muestras de apoyo porque creo que en mi punto de vista, por supuesto, mi punto de vista, es injusto una petición de ese tipo porque te digo eso y no, no quiere decir que yo sea culpable de nada de lo que ha estado sucediendo”, señaló, asegurando que ha recibido “muestras de apoyo” de distintas facultades, que se deslindaron de la demanda de su remoción.
También afirmó que, durante las protestas en el Edificio Central, se infiltraron personas ajenas a la comunidad universitaria, a quienes describió como encapuchados y de “aspecto más grande” que los estudiantes, e insistió en que el movimiento estudiantil tiene causas legítimas y merece ser escuchado, no obstante, pidió que las manifestaciones se mantengan en calma.
Sobre la renuncia del director de la Facultad de Derecho y la destitución de la titular de la Defensoría de Derechos Universitarios, Zermeño explicó que fueron decisiones personales derivadas de la presión social y de los cuestionamientos a su actuación; añadió que por ahora, no prevén más cambios en la estructura administrativa.
Finalmente, Zermeño Guerra señaló que esperarán los resultados de la investigación que lleva la Fiscalía General del Estado, esperando que su resolución contribuya a destrabar el conflicto que mantiene en paro a la comunidad universitaria. “Yo no soy nadie para presionar y menos a la Fiscalía, que tiene que ser un trabajo muy profesional, pero espero que en cuanto la Fiscalía llegue a una determinación, también eso abone a que esto vaya destrabándose”, concluyó.


