Advierten riesgos por falta de permisos, acceso a menores de edad y venta de alcohol sin restricciones.
La Dirección de Comercio en coordinación con la Policía Municipal de la Capital
han detectado un promedio de dos a tres fiestas clandestinas cada fin de semana, organizadas en terrenos, casas con jardines, clubes deportivos y salones que operan fuera del giro autorizado, así lo informó el alcalde Enrique Galindo Ceballos.�
Dijo que los operativos conjuntos que integran a la Policía Municipal, a través de su unidad de ciberpatrullaje y la Dirección de Comercio y Protección Civil han intervenido los eventos antes o durante su desarrollo y han impuesto clausuras temporales o definitivas, además de abrir la posibilidad de denuncias penales cuando el lugar carece de licencia y se comprueba que se cometen delitos o se pone en riesgo a los asistentes, que generalmente son menores de edad.
“Pues al fin de semana hay dos o tres por fin de semana. O sea, de hay unas que empiezan desde los jueves, viernes, hasta los sábados y hay una cosa bien curiosa, los domingos en la tarde empiezan más temprano, pero el domingo a las 8 de la noche, hay muchos lugares. Hemos detectado en el centro de la ciudad en casas que rentan o prestan”, relató.
Galindo advirtió que los eventos clandestinos representan un “problema grave” porque suelen celebrarse en sitios sin condiciones mínimas de seguridad, sin baños, sin esquema de Protección Civil, sin control de acceso, ni garantía sobre el tipo de alcohol que se vende y con frecuencia la permisión de la entrada de menores. “No sabemos qué tipo de alcohol se vende, no hay control en las entradas para menores; o sea, es mucho más delicado”, señaló el alcalde.
Así mismo describió quienes detectan principalmente este tipo de eventos es la Policía Cibernética, que realiza monitoreo en redes sociales y plataformas donde circulan invitaciones como Instagram, TikTok y hasta cadenas de WhatsApp, lo que termina por alertar a las áreas correspondientes.
Respecto a las sanciones que reciben estos lugares, el alcalde explicó que cuando el inmueble no tiene licencia de funcionamiento, la medida inmediata es la clausura, que se mantiene hasta que regularicen su condición; y en los casos en los que sí existe licencia, pero el establecimiento viola el giro autorizado, puede aplicarse una clausura definitiva. Mientras que en casos más graves, la investigación puede derivar en sanciones administrativas y en la integración de carpetas por la vía penal.
“Por eso es bien importante que el dueño del lugar revise qué tipo de evento va a haber en su establecimiento y que se cumpla. Y si no tiene ni giro, ni licencia y no es un centro de entretenimiento, pues puede haber denuncias penales por que está propiciando que puedan cometerse o se están cometiendo delitos ahí en esos lugares…
Son terrenos, son casas con jardines muy grandes, algunos son salones de eventos, me acuerdo de uno, en un club deportivo que lo rentaron como si fueran unos 15 años y lo que realmente era, era un DJ que iba a tocar, cobran la entrada, no sabemos qué tipo de alcohol se vende, etcétera”, explicó.
En este sentido, Galindo Ceballos lanzó dos advertencias públicas: a los propietarios de espacios señalando que estos deben cerciorarse de a quién se los están rentando para evitar ser cómplices y a las madres y padres para que verifiquen que sus hijos asistan a lugares establecidos, registrados y con permisos.
“Los papás y las mamás pueden saber y pueden persuadir y pueden controlar a sus hijos y sobre todo en el horario, así como nos piden controlar el horario de funcionamiento de los establecimientos, yo invito a los papás a que controlen el horario de regreso de sus hijos a sus casas, sobre todo si son menores de edad”, dijo.
Galindo detalló que las convocatorias se extienden desde jueves hasta domingo y que algunos eventos comienzan temprano el domingo por la tarde. En el registro operativo municipal aparecen convocatorias en el centro histórico, en colonias como Pedro Moreno, y en inmuebles antiguos o clubes que acondicionan para la ocasión.
El alcalde además reconoció que desde el Ayuntamiento hay “infiltrados”, jóvenes que reportan anónimamente las reuniones, dentro de los mecanismos de seguimiento para localizar estos espacios y a los organizadores de los eventos clandestinos.


