El titular de la Secretaría de Desarrollo Agropecuario y Recursos Hidráulicos (Sedarh) de San Luis Potosí, Jorge Luis Díaz Salinas, reconoció que el sector cañero atraviesa un desplome en el interés de compra por el azúcar nacional, situación que ya repercute en ingenios, productores y comercios locales.
Aunque la producción de caña se mantiene estable, el funcionario señaló que el mercado dejó de adquirir el azúcar con la misma rapidez y volumen, provocando que los ingenios reciban menos ingresos y, por consecuencia, bajen los pagos a los cañeros.
“La caña es la misma, la producción es la misma… lo que cayó es el precio porque ya no les están comprando igual. Hay menos interés y eso baja todo”, explicó Díaz Salinas.
El secretario detalló que los ingenios reportan ventas lentas, negociaciones estancadas y compradores que ahora prefieren postergar pedidos o adquirir cantidades menores.
“Los cañeros están molestos porque la azúcar de ellos no la están pudiendo sacar al mercado a buen precio. Si no se mueve la venta, les pagan menos”, afirmó.
Aunque la entrada de jarabe de fructosa y azúcar extranjera sigue siendo un factor, el funcionario subrayó que el problema inmediato es la caída del interés de compra, que presiona los precios hacia abajo aun sin cambiar los volúmenes de producción.
Díaz Salinas advirtió que la disminución en el flujo de ventas afecta a comunidades enteras que dependen de la zafra.
“Si a los cañeros no les pagan bien, no hay circulante. Ellos ya no le compran al carnicero, al mecánico, al proveedor. Nos afecta a todos”, señaló.
El secretario explicó que, aunque el volumen de azúcar producido es el mismo, el pago que reciben los agricultores varía según el precio que determine cada ingenio, el cual cae cuando el mercado reduce la demanda.


