La noche del 18 y la madrugada del 19 de diciembre se llevó a cabo una intervención de urbanismo táctico en la glorieta Bocanegra, frente al Hospital Central, con el objetivo de reducir siniestros viales y mejorar la seguridad de peatones, ciclistas y usuarios del transporte público.
La acción fue impulsada por la organización Derechos Urbanos, en colaboración con estudiantes universitarios, colectivos ciudadanos, artistas y empresas locales, y se desarrolló bajo los principios de Sistema Seguro y Visión Cero, que priorizan la vida por encima de la velocidad y reconocen la necesidad de diseñar calles que reduzcan el riesgo de lesiones graves o muertes.
Luego de la intervención, el equipo realizó un proceso de socialización con personas que transitan diariamente por la zona, especialmente pacientes, familiares y personal del Hospital Central. A partir de este diálogo se identificaron problemáticas como altas velocidades vehiculares, cruces peatonales reducidos, conflictos por el ascenso y descenso de pasajeros y condiciones poco accesibles para personas con discapacidad.
De acuerdo con Derechos Urbanos, la glorieta Bocanegra es uno de los puntos con mayor siniestralidad vial en la ciudad, con más de 110 siniestros registrados en los últimos ocho años, la mayoría de ellos con peatones involucrados. La cercanía con la Universidad Autónoma de San Luis Potosí y el Hospital Central incrementa la afluencia peatonal y la exposición al riesgo.
La intervención recuperó más de 900 metros cuadrados de espacio público mediante pintura de tráfico y señalización, sin modificar la geometría existente ni agregar o eliminar carriles. Entre las acciones implementadas destacan la reducción de radios de giro, la pacificación del tránsito, la continuidad de cruces peatonales y ciclistas, y la clarificación de trayectorias vehiculares.
Estas medidas se apegan a la Ley General de Movilidad y Seguridad Vial y a la NOM-004-SEDATU-2023, que establecen la jerarquía de la movilidad y la prioridad para peatones, ciclistas y usuarios del transporte público.
Derechos Urbanos informó que, tras la intervención, se ha observado una disminución significativa en la velocidad vehicular, pasando de promedios de hasta 60 kilómetros por hora a rangos cercanos a los 20 o 30 kilómetros por hora, lo que incrementa de manera sustancial la seguridad de quienes cruzan la glorieta.
La intervención también incluyó la participación de artistas y estudiantes, quienes contribuyeron con elementos gráficos para facilitar la comprensión del espacio vial y reforzar el uso seguro de la glorieta.
La organización señaló que este ejercicio de urbanismo táctico busca funcionar como un proyecto demostrativo, cuyos resultados sirvan de base para una intervención permanente por parte de las autoridades, con el fin de consolidar un entorno vial más seguro, accesible e incluyente para todas las personas.


