San Luis Potosí registra hasta el corte del 18 de enero de 2026 un total acumulado de 10 casos probables de sarampión desde el inicio del brote, según el informe diario de la Secretaría de Salud Federal, aunado a esto 3 más se confirmaron, no obstante, no se han registrado defunciones asociadas reportadas en la entidad.
En términos de tasa de incidencia, San Luis Potosí presenta 0.24 casos confirmados por cada 100,000 habitantes en el periodo 2025-2026, una cifra claramente inferior a la observada en los estados más afectados. Por ejemplo, Chihuahua acumula 4,495 casos confirmados y una tasa de incidencia de 113.26 por cada 100,000 habitantes, mientras que Jalisco reporta 1,020 casos confirmados y una tasa de 7.54 por cada 100,000 habitantes. Chiapas, con 430 casos confirmados, muestra una tasa de 4.03 por cada 100,000 habitantes. Estas comparaciones sitúan a San Luis Potosí entre las entidades con menor carga relativa del brote hasta la fecha.
A nivel nacional se han notificado 7,131 casos confirmados acumulados de sarampión y 24 defunciones asociadas, por lo que los 10 casos de San Luis Potosí representan aproximadamente 0.14 por ciento del total de casos confirmados en el país. En las últimas 24 horas el reporte nacional añadió 78 casos nuevos, lo que mantiene la vigilancia activa en todo el territorio, aunque la dinámica en San Luis Potosí hasta ahora muestra un número de casos limitado y sin mortalidad asociada.
La distribución por edad a nivel nacional indica que los grupos más afectados son niños de 1 a 4 años y de 5 a 9 años, y que la mayor tasa de incidencia corresponde a menores de un año con 42.40 casos por cada 100,000 habitantes. En San Luis Potosí no se reportan defunciones y los casos confirmados acumulados son modestos en comparación con los focos principales del brote, lo que sugiere una transmisión más contenida o una detección temprana en la entidad, aunque las autoridades mantienen la vigilancia epidemiológica y la investigación de contactos.
Para las autoridades sanitarias de San Luis Potosí el reto inmediato es mantener la detección oportuna y la respuesta local para evitar la expansión. Aunque la carga de casos es baja frente a estados como Chihuahua y Jalisco, la presencia de casos en 2026 confirma que la transmisión continúa y exige mantener medidas de control, seguimiento de contactos y campañas de vacunación dirigidas a poblaciones vulnerables para reducir el riesgo de brotes más amplios.


