Empresas, hoteles, hospitales, instituciones educativas privadas y otros usuarios que descargan aguas residuales a la red de Interapas serán revisados para determinar si cumplen con la normatividad y si pagan lo que corresponde por los servicios de saneamiento y tratamiento, informó el director general del organismo operador, Arturo Jaimes Núñez.
La revisión forma parte de un programa que ya comenzó, particularmente en la Zona Industrial, y que busca detectar tanto descargas cuya calidad puede afectar la infraestructura hidráulica como usuarios que pagan menos de lo correspondiente o, incluso, no cubren ningún pago por este servicio.
“Lo que estamos haciendo es invitaciones a todos y ya empezamos con las revisiones de las descargas”, señaló Jaimes Núñez.
El titular de Interapas explicó que la revisión será general y no estará dirigida únicamente hacia un sector específico.
“Son todos, realmente nosotros hacemos una revisión global para no ir específicamente con algunos”, afirmó.
No obstante, confirmó que uno de los primeros procesos ya comenzó en la Zona Industrial, aunque precisó que la revisión en ese sector está relacionada con las descargas de aguas residuales y no necesariamente con el consumo de agua potable.
“Ya inició el proceso en la Zona Industrial por el tema de descarga, no por el tema de agua potable. Nosotros somos responsables de las descargas, de la calidad de las descargas y también hay sectores educativos privados, hospitales, hoteles; se está revisando todo el tema de descargas”, explicó.
Grasa y químicos pueden dañar la red de drenaje
Jaimes Núñez señaló que durante muchos años Interapas no pudo realizar este tipo de revisiones y que actualmente el organismo trabaja especialmente en verificar la calidad de las aguas residuales que son descargadas a la red.
Advirtió que algunas sustancias pueden provocar afectaciones directas en la infraestructura y contribuir al deterioro de las tuberías.
“A veces se afecta mucho el drenaje por temas de que la calidad de las descargas: descargan grasa, descargan químicos y eso afecta la tubería. Entonces ahorita que estamos en estos paquetes de rehabilitación de drenaje estamos verificando la calidad”, explicó.
El procedimiento consiste en tomar muestras de las descargas y enviarlas a laboratorio para determinar si cumplen con las normas correspondientes.
“Se revisa, se saca una muestra, se manda al laboratorio; si no cumple con la norma se les impone una sanción”, indicó.
Pero las irregularidades no sólo pueden generar daños en la infraestructura. También representan pérdidas económicas para el organismo operador, pues una parte de las tarifas está relacionada con el saneamiento y tratamiento de las aguas residuales.
“Un porcentaje de lo que tienen que cubrir es por consumo de saneamiento y de tratamiento. Entonces cuando no están bien medidas las descargas, pagan menos o a veces no pagan”, afirmó.
Medidores permitirán calcular cobros de hasta cinco años
Interapas todavía no cuenta con una estimación del monto económico que ha dejado de percibir por estas irregularidades, pues actualmente se encuentra en la etapa de muestreo y colocación de medidores.
Jaimes Núñez explicó que estos equipos permitirán conocer el volumen real de las descargas y, con base en esa información, realizar cálculos sobre los pagos que debieron efectuarse anteriormente.
“Estamos ya haciendo un muestreo y ya con el muestreo lo que estamos haciendo es poniendo medidores y esos medidores lo que te permiten al Interapas es que le dan una lectura y la ley nos permite que con base a esa lectura puedes hacer un estimado de los cinco años anteriores. Y entonces ya la sanción será por los cinco años”, explicó.
El director señaló que el programa comenzó con visitas y notificaciones a los establecimientos y usuarios detectados.
En caso de que las empresas, hoteles u otros usuarios se acerquen voluntariamente al organismo, podrán seguir el procedimiento correspondiente; de lo contrario, Interapas tendrá que continuar con la colocación de medidores y las revisiones.
“Lo que estamos haciendo es el programa primero de visitas, notificaciones. Si las empresas se acercan, si los hoteles se acercan, pues ya llevamos el protocolo. Si no, uno se tiene que poner los medidores”, sostuvo.
Conexiones clandestinas también pueden provocar baches
La revisión de Interapas no sólo se concentra en quienes descargan aguas residuales sin cumplir con la normatividad o sin pagar los servicios correspondientes.
Jaimes Núñez reconoció que el organismo también enfrenta problemas por personas que manipulan de manera irregular las redes de agua potable y drenaje para realizar conexiones clandestinas.
Estas intervenciones pueden ocasionar fugas que, con el paso del tiempo, provocan daños debajo de las calles y terminan afectando el pavimento.
“A veces lo que hacen es que abren donde están los ductos y a veces son ductos grandes, de 10 pulgadas, de 15 pulgadas, y controlar, abrir una línea arriba es muy complicado”, explicó.
Según el funcionario, algunas personas realizan conexiones o descargas directamente en la infraestructura sin la supervisión del organismo.
“Y entonces a veces conectan los tubos o una descarga del tubo, pero no a un ducto principal, y la pérdida de agua ya después empieza a generar erosión en el cemento, en el asfalto, y por eso se generan los problemas”, señaló.
Ante ello, pidió a la población no manipular por cuenta propia las redes de agua potable ni de drenaje.
“Lo primero que le pedimos a la gente es que no manipulen ni los drenajes ni los ductos de agua potable”, dijo.
Explicó que cuando un domicilio requiere reparar o modificar su toma de agua o drenaje debe acudir primero a Interapas para obtener la autorización correspondiente y que el trabajo sea supervisado.
“Cuando hay una necesidad de un domicilio de arreglar la toma de su domicilio de drenaje, van con nosotros, nosotros les damos una autorización y supervisamos el trabajo para que no haya afectaciones en una colonia”, indicó.
Clausurarán tomas irregulares
En los casos en que Interapas detecte conexiones clandestinas durante trabajos realizados en la vía pública, el organismo procederá a clausurarlas y posteriormente determinará a qué domicilio, empresa o industria pertenecen.
“En el caso de las tomas irregulares, clandestinas, lo que nosotros hacemos es una revisión cuando hacemos trabajos en la calle y detectamos alguna, la clausuramos, la cerramos y vemos de qué domicilio es o de qué industria es y se presentan las quejas y se presentan las cosas”, explicó.
Jaimes Núñez reconoció que actualmente no existe un número preciso de tomas clandestinas o irregulares, precisamente porque se trata de conexiones que no forman parte de los registros oficiales y sólo pueden ser contabilizadas conforme avanzan las revisiones.
“Precisamente el problema de esto es que es una toma clandestina, una toma irregular, no tienes un universo específico hasta que haces la revisión”, señaló.
Recordó que incluso existen instalaciones que anteriormente no estaban sujetas a determinados cobros, como algunas escuelas, debido a que la legislación era distinta, por lo que ahora Interapas debe realizar revisiones particulares para conocer dónde existen estas conexiones y determinar si deben ser regularizadas o clausuradas.
El director de Interapas adelantó que, conforme avance el programa, el organismo podrá informar cuántas tomas irregulares han sido detectadas, cuántas clausuradas y cuántos usuarios han sido sancionados.
“Lo que sí podemos hacer con ustedes es que cuando empecemos ya el tema de este programa irles informando cuántas hemos detectado, cuántas hemos clausurado y a cuántas personas han sancionado”, sostuvo.
Las multas, añadió, no tienen una cantidad única, pues dependen de las características de cada conexión. En el caso de las tomas de agua, el monto puede variar según el diámetro de la instalación, mientras que en las descargas se toma en cuenta la cantidad de litros por segundo.
Así, Interapas inició una revisión más amplia de la infraestructura que utiliza su red: desde establecimientos que descargan aguas residuales y no pagan lo correspondiente por su tratamiento, hasta conexiones clandestinas que intervienen directamente en los ductos y pueden generar fugas, daños en las tuberías y afectaciones posteriores en el pavimento.


