Deportistas han tenido que entrenar en campos abiertos ante el cierre de la sala de combate, ya que el espacio habría sido utilizado para otros fines durante eventos recientes.
Padres de familia denunciaron que atletas de lucha olímpica que entrenan en el Instituto Potosino de Cultura Física y Deporte (INPODE), enfrentan constantes limitaciones para acceder a la sala de combate, lo que ha afectado su preparación rumbo a próxima competencia nacional.
De acuerdo con la denuncia, desde diciembre del año pasado los jóvenes han tenido dificultades debido a decisiones administrativas que han impedido el uso regular del espacio destinado a sus entrenamientos.
Incluso durante los meses de diciembre y enero, la sala permaneció cerrada, obligando a los deportistas a entrenar en áreas abiertas, principalmente en campos de futbol, donde realizaban ejercicios físicos y prácticas adaptadas sobre el pasto.
La situación, han señalado, resulta preocupante debido a que los atletas se encuentran en etapa de preparación competitiva, sin contar con las condiciones adecuadas ni el respaldo necesario para su desarrollo deportivo.
El problema se habría repetido recientemente durante la realización de la Copa Potosí, cuando nuevamente les restringieron el acceso a la sala de combate. Según la denuncia, el espacio fue utilizado como expendio de bebidas alcohólicas durante el evento.
Actualmente, los jóvenes continúan sin poder utilizar las instalaciones, ya que, de acuerdo con el testimonio, el área aún no ha sido despejada para su uso deportivo, pese a la cercanía de competencias nacionales en las que los atletas representarán al estado.


