La familia Monreal Zavala ofrece a las más de 250 personas que los acompañan comida, bebidas, pirotecnia, regalos sorpresas, música, shows y juguetes.
Es apenas media tarde y entre el bullicio de la gente que va y viene del mercado que se instala cada jueves en el jardín de San Juan de Guadalupe, se puede ver en la casa marcada con el número 1650 de la avenida Pedro Vallejo sillas apiladas, toldos, adornos con globos y alrededor de 10 personas trabajando intensamente previo a la celebración del Día del Niño.
En el interior los Niños Dios adornan la mesa principal, con el milagroso Niño Doctor por Encima sobre una repisa, ese niño doctor que hace 40 años le cumplió el milagro a la señora María Del Carmen Zavala con uno de sus nietos y desde entonces en agradecimiento decidió vestir al niño dios de Niño Doctor y desde entonces no falta la celebración por parte de sus hijas, hijos, cuñados y nietos.
La señora María Guadalupe Monreal nos muestra los niños y la foto de su mamá que se coloca junto a ellos en homenaje a quien iniciará está celebración familiar en la vivienda del barrio de San Juan de Guadalupe.
Esta tarde noche doña Lupita ofrecerá a las más de 250 personas que cada año llegan a la celebración enchiladas potosinas, aguas frescas, frituras, paletas de hielo, bolis y más sorpresas, mientras que por la tarde se llevará a cabo la misa y por la noche la quema de la pólvora.
Los recursos para esta celebración nos comenta doña Lupita, surgen de los ahorros de cada uno de los hijos de la señora María del Carmen que hoy han heredado está celebración durante el Día del Niño.


