San Luis Potosí entre los focos rojos: registra una mortalidad materna 45% superior a la media nacional

Al corte de la semana epidemiológica 17 de 2026, según los datos proporcionados por la Secretaría de Salud de Gobierno Federal, el estado de San Luis Potosí ha registrado un acumulado de 5 defunciones maternas.

Aunque esta cifra absoluta podría parecer menor frente a los 23 casos del Estado de México o los 16 de Chiapas, el análisis estadístico sitúa a la entidad potosina en un lugar crítico dentro del tablero nacional. Específicamente, San Luis Potosí ocupa el **noveno lugar nacional** en cuanto a la Razón de Mortalidad Materna (RMM) con un indicador de 31.7 defunciones por cada 100 mil nacimientos estimados.

Esta posición coloca al estado significativamente por encima de la media nacional, que es de 21.8, lo que evidencia una disparidad en las condiciones de salud y atención para las gestantes de la región.

Al realizar la comparación estadística por entidad de residencia, San Luis Potosí se encuentra en una situación más desfavorable que estados vecinos como Querétaro, que pese a tener el mismo número de muertes totales (5), presenta una RMM más baja de 19.3. El estado también supera ampliamente a entidades del norte como Chihuahua, cuya razón es de 10.9, o Nuevo León con 15.0. En contraste, los lugares con las crisis más agudas son Nayarit, que encabeza la lista con una razón de 49.3, seguido de Durango con 44.1 y Guerrero con 35.5. San Luis Potosí se mantiene así dentro del grupo de 17 entidades federativas que rebasan el promedio de mortalidad del país.
En cuanto al contexto en el que ocurren estos fallecimientos, el informe detalla que la atención médica es un factor determinante.

En el territorio potosino, de las cinco muertes reportadas, tres ocurrieron en unidades del IMSS ordinario y una más en el sistema IMSS-OPD. A nivel nacional, las causas principales de estas tragedias se dividen en complicaciones directas e indirectas.

El aborto encabeza la lista de causas directas con el 15.5% de los casos, seguido de la hemorragia obstétrica con un 12.7% y los trastornos hipertensivos (edema y proteinuria) con un 12.0%. Entre las causas indirectas, las enfermedades del sistema circulatorio y respiratorio representan juntas casi el 20% de las defunciones.

Finalmente, el documento resalta que el perfil de riesgo se intensifica según la edad de las madres. Aunque el mayor número de decesos en México ocurre en mujeres de 35 a 39 años (34 defunciones), la mayor vulnerabilidad estadística se concentra en el grupo etario de 45 a 49 años. En este rango de edad, la razón de mortalidad se dispara a 234.2 por cada 100 mil recién nacidos vivos, una cifra alarmante que subraya la necesidad de un seguimiento clínico más riguroso para embarazos en edades avanzadas.

ARTÍCULOS RELACIONADOS

REDES SOCIALES

106,738FansMe gusta
109SeguidoresSeguir

Últimas Notas