Un reciente estudio sociodemográfico publicado por el Consejo Nacional de Población (CONAPO) alertó sobre la situación de la fecundidad forzada en niñas y adolescentes en México, al señalar que, aunque la mayoría de las entidades del país reportaron una disminución en este fenómeno entre 2018 y 2025, San Luis Potosí presentó un comportamiento contrario con incrementos en sus indicadores.
De acuerdo con el documento titulado “Fecundidad forzada de niñas de 10 a 14 años”, el estado potosino registró un aumento en la razón de fecundidad forzada entre niñas de 10 a 14 años. Mientras que en 2018 se contabilizaban 1.28 nacimientos por cada mil niñas, para 2025 la cifra ascendió a 1.49 nacimientos por cada mil menores de ese grupo de edad.
El informe también señala un incremento aún más marcado en la tasa de fecundidad forzada entre niñas de 12 a 14 años. En este sector, San Luis Potosí pasó de registrar 2.12 nacimientos por cada mil niñas en 2018 a 3.16 nacimientos por cada mil en 2025, lo que representa un crecimiento considerable en comparación con la tendencia nacional.
CONAPO enfatiza que los embarazos en niñas de estas edades están asociados, en la mayoría de los casos, con situaciones de violencia y abuso, por lo que representan una grave vulneración a los derechos humanos y constituyen un problema de salud pública. El organismo advierte que los cuerpos de niñas tan jóvenes aún no cuentan con el desarrollo físico adecuado para enfrentar un embarazo y un parto, situación que incrementa significativamente los riesgos para su salud y su vida.
Además de las afectaciones físicas, el estudio destaca las consecuencias sociales y económicas que derivan de estos casos. Entre ellas se encuentran la interrupción del desarrollo personal, el abandono escolar y un mayor riesgo de perpetuar condiciones de pobreza entre generaciones.
A nivel nacional, el informe reportó una disminución de 24.9 por ciento en el número anual de niñas madres de entre 10 y 14 años durante el periodo de 2018 a 2025. Sin embargo, el aumento registrado en San Luis Potosí coloca a la entidad en un escenario que especialistas consideran preocupante y que evidencia la necesidad de reforzar políticas públicas, mecanismos de protección y estrategias orientadas a reducir las desigualdades que favorecen la permanencia de este fenómeno.


