Un día después de la detención de la abogada y defensora de derechos humanos Celia García Valdivieso, el alcalde de la capital potosina, Enrique Galindo Ceballos, salió públicamente a fijar una postura sobre el caso que ha generado cuestionamientos hacia la actuación de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana municipal, así como pronunciamientos de organizaciones civiles y organismos de derechos humanos.
Lejos de confrontar la versión expuesta por la activista, el presidente municipal lamentó lo ocurrido, ofreció una disculpa pública y atribuyó los hechos a una confusión ocurrida durante una intervención policial que, según dijo, tenía originalmente otro objetivo.
“Yo lamento mucho que se haya dado este incidente con la maestra Celia. La verdad es que luego los policías ya en el calor de una intervención, ellos no traen toda la película, no la conocían. La verdad el objetivo era otro muchacho, otra detención”, declaró.
Galindo sostuvo que la participación de la defensora ocurrió cuando los elementos ya se encontraban desarrollando una actuación policial relacionada con otro ciudadano y que, posteriormente, incluso se aclaró que no existía una representación legal formal entre ambos.
“De hecho una vez que lo detuvieron se desconoció a la abogada, que no era su abogada, ahí ella actuó en defensa de él. Y la verdad yo creo que fue un lamentable malentendido, que yo me disculpo con ella públicamente”, expresó.
Las declaraciones representan hasta ahora el posicionamiento más directo emitido por el gobierno municipal desde que el caso se hizo viral el domingo, cuando comenzaron a circular videos donde se observa la intervención policial que derivó en la detención de García Valdivieso.
“Me parece que fue un mal domingo para todos”
Durante la entrevista, el alcalde insistió en que el incidente no debe interpretarse como una confrontación entre el Ayuntamiento y la defensora de derechos humanos, destacando que desde el primer momento se buscó atender la situación a través del diálogo institucional.
“Ayer tanto el secretario Villa, la Contralora Interna, como la Coordinadora de Derechos Humanos atendieron a la abogada en los mejores términos y me parece que fue un mal domingo para todos”, afirmó.
Bajo esa misma lógica, consideró que el conflicto logró encauzarse sin consecuencias mayores y reiteró su disposición para mantener comunicación con García Valdivieso.
“De ahí no pasó. Insisto, yo si es necesaria, desde aquí expreso mi disculpa pública a ella y voy a tratar de saludarla para intercambiar algunas opiniones sobre eso”, agregó.
La declaración ocurre mientras continúan los anuncios de quejas y procedimientos que serán promovidos por la propia defensora ante organismos de derechos humanos y áreas de control interno.
La versión del alcalde sobre la intervención policial
Uno de los puntos que más debate ha generado desde el domingo es el motivo por el cual los policías se acercaron inicialmente al joven cuya revisión terminó derivando en la intervención de Celia García.
Sobre este aspecto, Galindo rechazó que se tratara de una actuación basada únicamente en la apariencia física del joven y aseguró que existían antecedentes previos en la zona.
“Había reportes en la zona de venta de droga y cosas de ese tipo. Los policías por protocolo revisan”, explicó.
El alcalde relató que, de acuerdo con los informes recibidos por la administración municipal, la conducta del joven fue interpretada por los agentes como un factor que justificaba una revisión preventiva.
“El muchacho hizo más de sospecha cuando agarró la mochila y la aventó y quiso correr. Eso detona otro protocolo de los policías”, señaló.
Sin embargo, precisó que la intención inicial de los agentes no era privarlo de la libertad.
“Simplemente no se le iba a detener, se le iba a revisar. Como hay muchas revisiones, no era ni por su aspecto ni por nada. Obedece a reportes de la zona y que él tuvo una actitud de poca cooperación y es donde interviene la policía”, sostuvo.
Estas declaraciones contrastan con la versión expuesta por la propia Celia García, quien afirmó que el joven fue objeto de una actuación policial injustificada y que su intervención ocurrió precisamente para cuestionar las razones por las que estaba siendo retenido.
Ordenan revisar los protocolos
Aunque defendió la existencia de reportes ciudadanos que motivaron la actuación policial, Galindo reconoció que el caso obliga a revisar los procedimientos aplicados por los elementos municipales.
“También mandé ordenar que se revise ese protocolo. Definitivamente no podemos detener a nadie por una sospecha o algo por el estilo”, afirmó.


