Aunque continúan las mesas de trabajo entre los ayuntamientos de San Luis Potosí y Soledad de Graciano Sánchez para analizar la eventual desincorporación de este último municipio del Interapas, hasta el momento no existe una definición sobre cuándo podría comenzar formalmente dicho proceso, informó el alcalde capitalino, Enrique Galindo Ceballos.
El edil señaló que los encuentros de análisis con el alcalde de Soledad, Juan Manuel Navarro Muñiz, siguen vigentes; sin embargo, dijo desconocer cuál será finalmente la determinación que tome el municipio vecino respecto a su permanencia en el organismo operador de agua.
“Trabajamos con el alcalde, hicimos una mesa de trabajo. Eh, prácticamente la mesa sigue funcionando, no hemos tenido mayor noticias y qué decisión va a tomar Soledad.
Nosotros, yo te diría, déjame hablar primero como presidente municipal, yo estoy cuidando la ciudad en materia de agua, de distribución, tenemos una o dos semanas que El Realito está funcionando, eso nos nos tiene muy tranquilos”, declaró.
Indicó también que la presa San José amaneció con un nivel cercano al 77 por ciento de su capacidad, señalando que las lluvias recientes han contribuido a la recarga de las presas y respecto a los aspectos técnicos que implicaría una eventual salida de Soledad del Interapas, explicó que uno de los principales retos es definir el manejo compartido de infraestructura hidráulica, como redes de drenaje y pozos de abastecimiento, que actualmente forman parte de un esquema conjunto.
“Lo que tiene que compartirse a fuerza, como las redes de drenaje y algunos pozos, se tiene que conveniar. Creo que el caso más complicado es el de los pozos”, señaló sobre el otro municipio vecino a la capital, pues explicó que no forma parte del Interapas, sino que mantiene un convenio general con el organismo para la prestación de algunos servicios, modelo que calificó como complejo y que podría servir de referencia para la eventual separación de Soledad.
En otro tema, el alcalde reiteró que la relación contractual del El Realito corresponde al Gobierno del Estado y a la empresa concesionaria, mientras que el Ayuntamiento únicamente recibe y distribuye el agua que llega a la ciudad.
No obstante, reconoció que las fallas recurrentes del sistema generan importantes afectaciones económicas y sociales para la capital, ya que cuando deja de operar se ven afectadas más de 75 colonias y alrededor de 30 mil usuarios.
Explicó que, ante cada interrupción del suministro, el municipio solicita a la Comisión Estatal del Agua (CEA) que se apliquen sanciones a la concesionaria y se evite el pago por el agua que no fue entregada. Además, sostuvo que las fallas obligan al Ayuntamiento a desplegar operativos de distribución mediante pipas, lo que representa gastos adicionales para atender la demanda ciudadana.
“Lo que más incomoda a la gente es no tener certeza sobre el agua. Los ciudadanos quieren abrir la llave y que salga agua, y tienen razón”, expresó.


