La ganadería, tradicionalmente asociada con el deterioro ambiental, puede convertirse en una herramienta para la conservación de los ecosistemas cuando se desarrolla bajo principios de sostenibilidad, afirmó la ingeniera agroecóloga Izamar González García, egresada de la Facultad de Agronomía y Veterinaria de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP).
La especialista explicó que la ganadería sostenible busca mantener un equilibrio entre los componentes económico, productivo y ambiental de los sistemas pecuarios, mediante prácticas como el manejo adecuado de la carga animal, la rotación de potreros y el conocimiento de las características de cada sitio.
«Desde la carrera de Ingeniería en Agroecología aprendemos que todos los sistemas productivos deben mantener un equilibrio. La ganadería no tiene por qué ser una actividad que degrade los ecosistemas; con un manejo adecuado puede contribuir a restaurarlos», señaló.
Actualmente radicada en Saltillo, Coahuila, Izamar González se dedica a brindar asesoría y asistencia técnica a productores pecuarios del noreste del país, especialmente en Coahuila, Nuevo León, Durango, Zacatecas y el Altiplano potosino, donde impulsa estrategias para el manejo sostenible de pastizales.
Indicó que, a diferencia de los esquemas tradicionales de sobrepastoreo, un modelo sostenible permite utilizar al ganado como una herramienta para favorecer la regeneración de los pastizales, mejorar la infiltración de agua y conservar especies vegetales y fauna silvestre propias de estos ecosistemas.
La egresada de la Ingeniería en Agroecológia, ahora Ingeniería en Agronomía y Medio Ambiente impartida en la UASLP, destacó que la adopción de estas prácticas también genera beneficios económicos para las unidades de producción, ya que disminuye la dependencia de insumos externos, como alimentos suplementarios, al contar con pastizales en mejores condiciones.
Asimismo, resaltó el impacto social de este modelo, al propiciar la generación de empleo en las comunidades rurales y fortalecer la actividad productiva sin comprometer los recursos naturales.
Respecto a la implementación de la ganadería sostenible en México, comentó que, aunque existen experiencias relacionadas con el manejo holístico y los sistemas de pastoreo rotacional, aún se trata de un enfoque en desarrollo que requiere fortalecer la capacitación y la asistencia técnica para los productores.
Aseguró que uno de los principales retos consiste en transformar la percepción de quienes han mantenido durante generaciones métodos tradicionales de producción.
«El cambio más importante es el de mentalidad. Cuando los productores observan que mejoran sus pastizales, aumenta la presencia de fauna y obtienen beneficios económicos, comprenden que este modelo realmente funciona», explicó.


