Los establecimientos nocturnos de entretenimiento de San Luis Potosí han incorporado alrededor de 300 elementos de seguridad adicionales a los exigidos por ley, además de detectores de metales, para reforzar los filtros de ingreso y prevenir que personas armadas ingresen a los bares y centros nocturnos, informó Roberto Arturo Pinto Madrid, presidente de la Asociación de Empresarios de Entretenimiento.
El presidente de la Asociación explicó que estas medidas se implementan desde hace aproximadamente dos años, ante los cambios en los hábitos de diversión y la necesidad de fortalecer la vigilancia al interior de los establecimientos, donde reconoció que los negocios son responsables de las incidencias que ocurran en sus instalaciones.
“Prácticamente esto no es de ahorita, ya lo tenemos trabajado desde hace 2 años en donde nosotros nos sumamos, te digo, con más elementos. Si sacamos más o menos el número de establecimientos comerciales, yo creo que sí traemos por lo menos unas 300 personas trabajando adicionales a lo que marca la ley, porque el giro de restaurante y bar pues obviamente no requieren ese tipo de seguridad porque en teoría pues son más familiares y además nos hemos sumado este en la mayor parte de los casos con los detectores de metal”, comentó.
Precisó que el personal de seguridad debe contar con certificaciones y avales de la Dirección de Seguridad Pública Municipal y de la Secretaría de Seguridad estatal, además de participar en los filtros de revisión para impedir el ingreso de armas.
Pinto Madrid señaló, sin embargo, que muchos de los conflictos relacionados con la convivencia nocturna ocurren en la vía pública, donde los establecimientos no pueden intervenir directamente sin arriesgarse a involucrarse en las riñas.
Consideró que el consumo de bebidas alcohólicas puede coincidir con disputas entre particulares y que, una vez que los clientes salen de los establecimientos, la responsabilidad de prevenir o atender esos enfrentamientos corresponde a las autoridades competentes.
Otro factor que ha modificado la operación de los negocios es el cambio en los horarios de salida de los clientes. De acuerdo con el dirigente, mientras antes las personas comenzaban a salir a divertirse entre las ocho y nueve de la noche, actualmente muchos empiezan sus actividades después de las 23:00 horas.
Dijo así, que este comportamiento obliga a reforzar la supervisión durante la noche y la madrugada, periodo en el que han identificado una mayor incidencia de situaciones de riesgo, particularmente accidentes viales.
Ante este escenario, indicó que existe un acuerdo con el Gobierno del Estado y la Dirección de Comercio de la capital para permitir una hora de tolerancia, entre las dos y las tres de la mañana, con el objetivo de realizar desalojos ordenados en las zonas comerciales de mayor afluencia.


