Damaris Armendáriz
La regidora capitalina afirmó que el reto va más allá de obtener recursos, pues es necesario sensibilizar a autoridades y sociedad para reconocer el cuidado como una responsabilidad compartida y una política pública.
El desconocimiento sobre la importancia de los cuidados y la falta de reconocimiento hacia quienes realizan esta labor han sido algunos de los principales factores que han retrasado la consolidación del Sistema de Cuidados en San Luis Potosí, consideró la regidora capitalina de Movimiento Ciudadano, Adriana Urbina, quien encabeza la comisión
“Yo creo que tienen que ver muchos factores aquí el primero es (…) hay mucho desconocimiento sobre los cuidados e incluso al grado en que algunas personas que cuidan no se han podido identificar como personas cuidadoras, ¿Por qué? Porque el cuidado ha sido una tarea que tradicionalmente se le ha asignado de manera filial a las personas encargadas de algún familiar que necesita de esos cuidados; entonces ese componente moral digámoslo así, lo que hace es invisibilizar que también es un trabajo (…) implica también la responsabilidad del Estado, la responsabilidad de la sociedad civil.
La funcionaria explicó que, aunque la incorporación del derecho al cuidado en la Constitución estatal representa un avance, aún queda un largo proceso para convertirlo en una política pública efectiva que cuente con presupuesto, indicadores y programas de atención.
Precisó que actualmente el Congreso del Estado analiza la iniciativa de Ley del Sistema Estatal de Cuidados, la cual establecerá las responsabilidades de las distintas instituciones y debe sentar las bases para que los municipios adecuen su normativa e implementen acciones dentro de sus respectivas competencias.
“Hay muchas acciones que van en favor de los cuidados eso lo sabemos pero están totalmente aisladas y básicamente también lo que se pretende a través de esta ley es que exista esa coordinación y que quede patente justamente como una política pública transversal en la que le abona a beneficiar a las personas que cuidan pero también a las y los receptores de ese
cuidado”, explicó.
Urbina destacó que uno de los principales desafíos consiste en modificar la percepción social del cuidado, ya que históricamente esta actividad ha recaído casi exclusivamente en las familias, particularmente en las mujeres, sin que se reconozca como un trabajo con impacto económico y social.
Sostuvo también que el cuidado debe entenderse desde una visión amplia que incluya aspectos como la salud, la movilidad, el medio ambiente, el desarrollo urbano y la calidad de vida, por lo que insistió en que debe convertirse en una política pública transversal.
Respecto al financiamiento, afirmó que sí existen recursos públicos que pueden destinarse a este rubro, aunque consideró necesario etiquetarlos específicamente bajo una perspectiva de cuidados, con mecanismos de evaluación que permitan fortalecer el sistema de manera progresiva.
Finalmente, expresó su confianza en que el proceso Congreso concluya con la aprobación de la ley y permita sentar las bases para atender las necesidades derivadas del envejecimiento de la población, el aumento de enfermedades crónicas y la creciente demanda de apoyos para personas con discapacidad y sus familias.


