El ruido de motocicletas con mofles modificados que producen estruendos semejantes a detonaciones de arma de fuego ha generado reportes de habitantes de la capital potosina, quienes alertan sobre posibles balaceras a través de los chats de los comités ciudadanos, informó Adolfo Ortiz, titular de la Dirección de Tránsito y Movilidad municipal.
El funcionario reconoció que esta situación se presenta principalmente en colonias de la zona norte de la ciudad, en particular en el sector de Los Magueyes, cerca del periférico, donde señaló que existe una presencia importante de motocicletas y jóvenes que utilizan este tipo de modificaciones. Aunque en menor medida, agregó, también se han registrado casos en sectores de la zona sur.
“Sí, sí se reciben las quejas, sobre todo porque el ruido es muy semejante al disparo de un arma de fuego, entonces la gente se alarma y por los chats de los comités ciudadanos nos reportan este tipo de situación”, explicó.
De acuerdo con Ortiz, parte de los reportes que los habitantes realizan por supuestas balaceras corresponden en realidad al paso de motocicletas que producen detonaciones sonoras debido a las adecuaciones en sus sistemas de escape. Esto provoca confusión y preocupación entre quienes escuchan los estruendos sin identificar su origen.
“Muchos de los casos son que reportan balaceras y eso es en realidad vehículos tipo motocicleta que traen a esos escapes”, indicó el director, al referirse a las dificultades para identificar oportunamente a los responsables.
Respecto a las sanciones, señaló que la corporación municipal ha aplicado algunas, aunque reconoció que la intervención resulta complicada porque los motociclistas suelen pasar rápidamente por las calles y se retiran antes de que llegue una unidad policial.
“Sí hemos emitido algunos, te digo, a veces es difícil, porque cuando acude la unidad ya los jóvenes… Es nada más al pasón, entonces no se les detecta”, explicó.
El problema del ruido excesivo no se limita a las motocicletas. Ortiz señaló que también se presentan situaciones relacionadas con vehículos que circulan con equipos de sonido de gran potencia, cuyo volumen debe ajustarse a los límites permitidos. En estos casos, precisó, la Dirección de Ecología tiene atribuciones para sancionar cuando se rebasan los niveles de ruido establecidos.
El funcionario distinguió que la intervención depende del lugar donde se origine la contaminación auditiva: mientras Tránsito puede actuar respecto de los vehículos conforme al Reglamento de Tránsito, Ecología atiende los reportes por música a volumen excesivo en viviendas, departamentos, negocios y establecimientos.
Las quejas por estruendos similares a disparos evidencian las dificultades para distinguir entre una detonación de arma de fuego y el ruido provocado por vehículos modificados, una situación que puede generar falsas alarmas y movilizar a las autoridades ante reportes ciudadanos que requieren verificación.


