Es un cascarón muy bonito, pero vacío y requerimos que lo equipen y haya lo necesario para brindar y garantizar una atención de calidad a la población: Sindicato del Hospital Central
El Hospital Central opera al límite con déficit de 700 trabajadores e insumos, denuncia sindicato; señalan que la sobrecarga laboral, la falta de material médico y los adeudos salariales afectan al personal y ponen en riesgo la atención de los pacientes.
La falta de aproximadamente 700 trabajadores, el desabasto de insumos médicos, las deficiencias en el mantenimiento de equipos y los adeudos laborales llevaron al personal sindicalizado del Hospital Central “Dr. Ignacio Morones Prieto” a manifestarse y bloquear la glorieta Bocanegra, donde exigieron atención urgente a sus demandas.
Evelia Hernández Cano, secretaria general del Sindicato de Trabajadores y Empleados del Hospital Central, advirtió que las condiciones laborales y operativas del nosocomio llegaron a un punto crítico, con una sobrecarga de trabajo que afecta al personal y limita la calidad de la atención que reciben los pacientes.
“Es una sobrecarga laboral que hay para todo el personal y me los está poniendo en riesgo, un riesgo extremo, ya estamos en los límites”, expresó.
La dirigente sindical detalló que, de una plantilla que requiere alrededor de mil 156 trabajadores, existe un déficit cercano a 700 personas, principalmente en las áreas sindicalizadas, entre ellas enfermería, intendencia, archivo, centros de desarrollo infantil, laboratorios y lavandería.
Aseguró que la falta de personal obliga a los trabajadores a asumir cargas adicionales, incluso en situaciones de emergencia, mientras enfrentan carencias de materiales indispensables para atender a los pacientes.
Entre las principales deficiencias, Hernández Cano mencionó la falta de jeringas, agujas de distintos calibres, catéteres, conectores de oxígeno, pañales y recipientes para cuantificar la orina de los pacientes, un procedimiento que consideró fundamental en la atención de personas en estado crítico.
También señaló deficiencias en el equipamiento médico, como la falta de componentes para los equipos de reanimación y medicamentos como la dobutamina, además de limitaciones en los dispositivos utilizados para procedimientos que requieren cánulas endotraqueales.
La dirigente afirmó que, ante la falta de materiales básicos, algunas trabajadoras han tenido que comprar insumos con sus propios recursos para cumplir con sus funciones. Advirtió que estas condiciones repercuten en la atención hospitalaria y sostuvo que la falta de personal y de insumos puede comprometer la vida de los pacientes.
“Los pacientes se ven afectados en cuanto a la atención, estamos brindando una atención de una calidad muy mínima, muy baja y ponemos en riesgo la vida de toda la población potosina”, manifestó.
Además de las carencias operativas, el sindicato denunció pagos pendientes por horas extras, vacaciones y conceptos extraordinarios, así como retroactivos de aumentos salariales para trabajadores que estuvieron incapacitados por riesgos laborales o por maternidad.
Hernández Cano reconoció que se han registrado avances en las mesas de trabajo con las autoridades para resolver algunos adeudos, aunque afirmó que todavía existen pagos pendientes.
Respecto a los uniformes, explicó que ya se cubrieron los correspondientes a 2024 y 2025, mientras que permanece pendiente la entrega de los correspondientes a 2026.
Sin embargo, señaló que parte de la ropa de trabajo entregada fue de baja calidad y que algunos trabajadores recibieron prendas con tallas inadecuadas, además de calzado deteriorado.
Otro de los pendientes corresponde a los trabajadores pensionados que cuentan con una pensión complementaria, cuyo decreto, según indicó, se les prometió desde el 30 de abril de 2025.
Explicó que inicialmente se les informó que el documento sería entregado el 30 de septiembre de este año, pero hasta el momento únicamente se les permitió revisar el proyecto, sin que exista una fecha definitiva para su entrega.
La secretaria general también señaló que los trabajadores sindicalizados del Hospital Central aún no han sido transferidos en su totalidad al sistema IMSS-Bienestar, por lo que continúan dependiendo del Gobierno del Estado.
Consideró que la implementación del nuevo modelo ha generado incertidumbre respecto a las responsabilidades de las autoridades estatales y federales, situación que, desde su perspectiva, ha dificultado la solución de los problemas que enfrenta el hospital.
“Nosotros no nos guiamos ni escuchamos los discursos, que se vengan a vivir aquí la realidad”, expresó al cuestionar la diferencia entre los anuncios oficiales y las condiciones que, aseguró, enfrenta diariamente el personal.
Por ello, exigió que se defina cuándo se incorporará el personal faltante y que los trabajadores que lleguen cuenten con la preparación necesaria para desempeñar sus funciones.
“Queremos personal profesional y capacitado, no queremos personal que tengamos que empezar a capacitar, porque la desesperación es mucha”, sostuvo.
La protesta comenzó desde el viernes, cuando el sindicato colocó una lona en las instalaciones del Hospital Central para hacer públicas sus inconformidades. Posteriormente, los trabajadores se concentraron en la glorieta Bocanegra, donde bloquearon la circulación para exigir una respuesta de las autoridades.
Hernández Cano aclaró que la movilización no representa un paro total de actividades, sino una manifestación bajo protesta, en la que participan trabajadores que no se encuentran laborando en sus respectivos turnos.
Aseguró que el personal mantiene la atención hospitalaria y que, en caso de que algún paciente requiera ingresar al nosocomio durante el bloqueo, se le permitirá el paso y se le orientará para facilitar su acceso.
La dirigente sindical indicó que, al momento de la entrevista, ninguna autoridad se había acercado a los manifestantes, aunque afirmó que estaban dispuestos a dialogar para establecer acuerdos y obtener respuestas concretas.
“Estamos esperando el diálogo para ser escuchados y ser atendidos. Nosotros somos gente profesional y responsable que no vamos a poner en ningún momento en riesgo la vida de los pacientes”, concluyó.


